La acción humanitaria

Por Sergio Alejandro Solomonoff* / La Capital

“La posición humanista es que nada hay que sea superior
ni más digno que la existencia humana” (Erich From).
“La acción humanitaria designa un gesto que no reconoce otra finalidad que el hombre. Por naturaleza, ningún poder político constituido a nivel nacional o internacional puede limitarse a este único interés” (Françoise Bouchet-Saulnier)

La acción humanitaria reconoce como principio fundamental la obligación de asistir y proteger las poblaciones e individuos en situación de peligro y grave necesidad, independientemente de toda consideración política, racial, religiosa, despreciando cualquier forma de discriminación, en modo neutral e imparcial.

 

Y el derecho a hacerlo, sin interferencias.
La acción política, por esencia, es parcial y altamente discriminatoria. Es aceptado considerarla como un “combate”, con definidos y claros “adversarios”, en campos contrarios. En ciertos casos tal “combate” rebasa el nivel del debate de ideas para deslizar al del conflicto armado. La avidez de hegemonía Ωla conquista del poderΩ abandona el campo de la razón volcada al convencimiento para entrar en el de la fuerza con el objetivo del aniquilamiento. No es novedoso.
En cambio, nunca antes, infelizmente y en particular debido a la multiplicidad y dimensión de los conflictos armados, la acción humanitaria había conocido tal amplitud y consideración. Lo que en tiempos no tan lejanos era considerado el poco comprensible gesto de románticos idealistas ha entrado en la arena geopolítica. Si años atrás su aventura quedaba casi totalmente al margen de los intereses mediáticos, hoy -escasez de “modelos positivos” medianteΩ forma parte del ambiguo show informativo.
La guerra se desarrolla en directo, con despliegue de tecnología y efectos que, nada ingenuamente, se encargarán de reproducir los war-game y derivados que por horas manipulan nuestros niños en casa o en el cyber.
A renglón seguido, casi como contracara, el esfuerzo de las organizaciones humanitarias, que en condiciones desiguales Ωen ciertas situaciones decididamente heroicas, aún sin proponérseloΩ trabajan para garantizar la vida y dignidad de las poblaciones civiles, primeras y mayores víctimas.
Reconozcamos que tal exposición, especialmente televisiva, ha contribuido -en aquellos casos en que la materia ha sido tratada con debido rigor y honestidadΩ a denunciar flagrantes violaciones a los derechos humanos y en general a sensibilizar la opinión pública sobre la desgraciada variedad de dramas que afligen el mundo contemporáneo.
Una sensibilización que está en la base de gestos concretos por parte de la sociedad hacia las organizaciones de socorro humanitario y que en sus momentos más altos y en ciertas naciones ha generado la movilización y presión ciudadana sobre los factores de poder.
Frente a la cautivante combinación de visibilidad mediática y sensibilidad social que ofrece la acción humanitaria, la política demuestra evidentes dificultades para comportarse con discreción y nobleza.
Los objetivos y los métodos de la política -aún descartando los casos extremos de mala fe e intenciones ocultasΩ son substancialmente diferentes a los principios y modos de intervención del accionar humanitario. Esta es una constatación objetiva, no un juicio de valor.
Es cierto también que repetidamente y con desenfado, estructuras y personajes políticos invaden el campo humanitario-solidario e intentan manipularlo a propio beneficio. Renuncian a la que debiera ser su contribución mayor -despejar el terreno de suspicacias y maniobras alambicadas, destrabar contradicciones reales o ficticiasΩ, para abocarse a una operación que confunde a la opinión pública, salpica los principios humanitarios con el peor lodo proselitista, pone en tela de juicio la difícilmente ganada credibilidad de las organizaciones de ayuda, tantas veces conduce al doloroso fracaso.
La acción humanitaria no clasifica, no especula, no capitaliza en función de tal o cual proyecto de organización de la sociedad. Actúa en estricto cumplimiento de la misión aún mayor de preservar la vida, de todos y cualquiera.
Define, sí, con autonomía y rigor, los hechos y situaciones y, consecuentemente, los espacios de responsabilidad: una verificación testimonial que generalmente puede resultar cuanto menos embarazosa.
Desde esa posición, puede -y raras veces consigueΩ mantener relaciones de complementaridad con el universo político, no para reforzar determinada corriente o inclinación ideológica, sino en la intención de garantizar el respeto de los criterios y mecanismos de negociación que permitan el éxito de su misión.
A diferencia de la acción política, que tiende a la perpetuidad, es de naturaleza provisoria. Su función es ayudar a individuos y poblaciones a superar una etapa de crisis, no gobernar definitivamente la sociedad.
Para ciertos operadores políticos -el fin justifica los mediosΩ puede resultar normal flexibilizar a ventaja personal o de un grupo la interpretación y aplicación de las leyes. O ignorarlas.
El Derecho Internacional Humanitario, para quien se enrola en la solidaridad, es punto de referencia inamovible, irrenunciable, de alcance universal.
La aceptación sincera y el respeto de la diferencia de objetivos y roles y su traducción en modos concretos de operar, considerando la acción humanitaria y solidaria no súbdita sino independiente y en todos los casos que deba intervenir orientadora de la acción política, es el paso ético y práctico que Estados, grupos y dirigentes parecen poco dispuestos a dar.

(*) Fundador y ex-Director General de Médicos sin Fronteras Italia.

Anuncios

2 comentarios

  1. Hola Claudio…me sorprende “ENCONTRARME”.
    Gracias por tu eco…a ver cuando nos juntamos. Soy otro amante de la fotografía…además de las luchas humanitarias…

  2. gracias por pasar por aca. te molestaria que via email te hiciera algunas preguntas con respecto a un proyecto personal en el cual me gustaria que seas participe.
    Desde ya muchas gracias

    Un abrazo Claudio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: