CUAL SERA EL DESTINO DE LOS BLOGS?

CUAL SERA EL DESTINO DE LOS BLOGS?

El blog no tiene futuro

La era del blog ha disuelto la distancia entre el texto y quien lo escribe, sostiene el ensayista. Y con ello, se ha desatado una disentería verbal que se confunde fácilmente con libertad. El autor postula que regresará el clasicismo, con un necesario distanciamiento y la autocrítica.

Por: Horacio González
Una novedad impresionante en el tejido contemporáneo de las escrituras, nos deja ver que el flujo de la opinión inmediata y la literatura parecen fusionarse. En otro plano, el periodismo impersonal y la carta de lectores amenazan con perder su sutil distancia.El género de la carta del lector nació con el periodismo mismo y postulaba un ejercicio superior de ciudadanía –la enmienda, la queja, la reescritura, la rectificación, la protesta–, así como exigía del periodismo el trabajo con un incipiente derecho a réplica o con perspicaces elaboraciones de un lector, que si pasaba el cedazo riguroso de la redacción estable de un diario, era una señal de fuerte opinión editorial proveniente de la sociedad civil. Mirado de otra forma, este hecho consistía en una manifestación de la sólida alianza entre la invisible sociedad lectora y la orientación de un periódico, cualquiera que sea.

Pero hace décadas asistimos a notorios cambios en la idea misma de escritura, de opinión y de testimonio. Cambios dramáticos originados en un suelo histórico de disponibilidad, proliferación y derrame permanente de textos respecto a sus instituciones clásicas, como lo son los libros, las universidades, los tribunales, los afiches urbanos, los periódicos, revistas, epístolas, avisos en carreteras, historietas en el interior de cajitas de chiclets o aún la escritura de humo de viejos aviones publicitarios.

Nombro con estas posibilidades un mundo de instituciones heterogéneas de escritura que se hallan en una mutación cuyo juicio más riguroso aún demora en surgir. Un concepto sumamente erróneo pero de utilización diaria, como lo es el de “sociedad del conocimiento”, festeja sin rigor los nuevos excedentes textuales que en verdad sólo describen una manera del mercado de la subjetividad contemporánea, aunque plantean su existencia como un debate final con aquellas culturas antiguas de la letra.

Discépolo se quejaba: “cualquiera es un bacán, cualquiera es un señor”. Han pasado muchas décadas. Ese tipo de lamento sobre la “crisis” es pertinente, a condición de quitarle el oscuro moralismo teosófico de Discepolín. Ahora el “cualquiera” trasciende las fronteras históricas de la igualdad en la expresión del sujeto clásico con su tesoro de textos ocultos, despedazados o adiestrados para salir a luz. Estamos en la época en que terminó de instalarse la disolución del perfil autoral y la responsabilidad del multi-secular sujeto escribiente.

Desde luego, una derivación importante de la escritura contemporánea de ficción remeda lúcidamente el aspecto físico de la extensión corporal de lo escrito –el blog y otras formas de mensajería sin contornos, bajo el pretexto de las ráfagas inmediatas de la subjetividad reinante– y los convierte en un tema de reflexión. Quizás una revolución novelística ocurra por esa vía, en algún momento impredecible de la futura historia literaria, pero por el momento se asistirá por bastante tiempo al juego de la pérdida de la frontera entre institución de la escritura y disolución del autor de opiniones en las partes aleatorias de una infinita conversación amorfa, injuriantes o cándidamente devotas. Asombrosa opinología cuyo radicalismo es una novedad ética absoluta. Crea habitáculos para el yo cortajeado por sus nuevos fonemas balbuceantes.

Había preparado este terreno –repetimos–, el concepto de “sociedad de conocimiento”, que confunde información y cultura, del que sólo pueden sacar partido las instituciones de equipamientos aptos para esta experiencia tajante en el mercado de transacciones de signos comunicacionales.

Cuando estas mutaciones ocurren, es obvio que su discusión sobre resultados y alternativas pertenece al terreno de la ética. No con el giro de “conservación de valores” que le dio Enrique Santos Discépolo sino con una reconstrucción de la lengua democrática popular, de su capacidad de conocimiento, de refutación y su, por qué no, jocosa recreación de motivos clásicos. Etica significa aquí elección libre de iniciativas lingüísticas para la expresión cotidiana del ser. Cuando en los últimos tiempos se invita a la opinión en el gran “blog” en que se está convirtiendo el mundo digital de la información, se desata una interesante pero al mismo tiempo borrosa disentería de escritos de rigor espontaneísta: Esos escritos quizás prometen una futura revulsión artística en la lengua, pero por ahora la desarticulan con banales juegos de irreverencia y pseudos-vandalismo, que de otro modo, y en otros momentos, pudieron originar la experiencia de un Proust, un Celine, luego un Viñas –¿no es que una última carta de lector de Ñ dice que está “fuera de la sintaxis”?–, donde la desarticulación es onírica y la alucinación desajusta el lenguaje para que aflore la memoria, es decir, la oscura vida, la gran devastación de la letra trastornada.

La palabra blog tiene una historia que ilustra bien sobre el destino de los idiomas. Se trata de una reconstrucción lingüística a partir de siglas artificiales, una reinvención completa de la lengua que es el verdadero sinónimo de la famosa “sociedad del conocimiento” y alterará de dos maneras los grandes legados de la civilización de la escritura. Primero, desafiando a la novela a nuevas fórmulas que recobren una reflexión sobre la intimidad y el yo autobiográfico del escritor –como el aire de lejanía y ausencia que tienen los dramas de vida en Alan Pauls, para mencionar ficciones recientes– y segundo, el desarrollo de nuevas éticas (o sea autoreflexiones prácticas sobre la
existencia) que permitan dirigirnos hacia nuevas nociones de autor.

¿Una era del posblog?

En este último caso, me refiero a una nueva etapa que permita rehacer la responsabilidad pública en la escritura, una suerte de era pos blog, donde se piense nuevamente la inevitable combinación entre escritura personal y escritura pública. Por un lado, la intimidad jubilosamente quebrada, interesante como espectáculo, no lo es en tanto civilización transmisora del problema del conocimiento, como si el lenguaje no reclamase siempre una mediación necesaria. Por otro lado, seguramente en próximas épocas veremos la escritura pública (sobre todo el periodismo) refrescando como de costumbre sus fuentes en la infinita conversación humana, pero levantando las nuevas articulaciones entre la objetividad del texto –lo que incluye la responsabilidad de los autores– y el comentario de opinión o glosa, que sigue como estela al navío, necesario coletazo que no se confunde con él.

Estos no pueden ser artificios surgidos de un taller informático, que reemplacen las inflexiones de una lengua viva, y que cuando lo hacen, trasuntan gran desprecio por los nexos de intimidad real de todo idioma. Porque la sintaxis, la argumentación, que son inextinguibles, tampoco pueden ser reglas fijas o modismos fijados por Tácito o Cicerón, sino soluciones vitales que nos introducen a la verdad de la relación escritura y vida. El mundo inmediatamente futuro, que seguramente será el de la expansión del blog y su pobre concepto individualista como anónimamente arácnido, es también el fin de una ética del escritor clásico. Este se apartaba con conciencia, cuando lo hacía, pues siempre precisaba hacerlo, del lenguaje público recibido. Pero sin banales fábulas sobre el estallido de los sentidos.

Cuando se acrisole y corrija el potente desarrollo de la fábrica de montaje del blog –ya se vio algo semejante en las manufacturas del siglo XIX–, volveremos a escrituras realmente libres, que no precisan un programa artificial de interacción entre instituciones de la escritura y escrituras del yo pegado a la física inmediata del texto. Esa interacción retornará naturalmente con la fuerza clásica de la escritura misma, despojada de su mediocre papel de convertirse en el ente empírico de una moral que unifica lectura y mercadotecnia. ¿Cartas de lectores no eran las de antes?

Comentarios (21)
17:10
27.DIC.07
Mi sugerencia para el autor de esta nota es que investigue en los orígenes del periodismo, cuando el periodista o editor no era alguien que ejercía con un título o desde una corporación, sino quien tenía algo para decir y sabía como hacerlo.

Enviado por Gaston Naboulet

08:10
27.DIC.07
en serio el blog no tiene futuro? Debe ser como postular que la tierra está sostenida por tortugas o que estos pibes de liverpool no van a llegar a ningún lado. En fin.

Enviado por Vontrier

23:17
26.DIC.07
Un blog es solamente otro medio más de expresión, no trata de suplantar algo existente. Creo que debería recorrer mas blogs ya no todos tienen el mismo enfoque que acá se plantea.

Enviado por Santiago

21:22
26.DIC.07
Yo pienso que no te simpatiza la libre expresión, o abriste un blog y no lo leía nadie entonces quedaste resentido, o simplemente es miedo. Mirá esto por si tenés alguna duda… http://www.binarios.com.ar/2007/12/12/que-es-un-blog/

Enviado por mau

19:52
26.DIC.07
Es navidad, sería de muy mala educación que el autor de la nota no convide de aquello que está fumando.

Enviado por J.P.

15:33
26.DIC.07
mientras millones de personas escribimos lo que ellos no pueden ni saben escribir. Por placer, por gula, por ego, por mil motivos más válidos que la primera plana del diario de alguna anciana trasnochada.

Enviado por fraN

15:33
26.DIC.07
¿A la altura de qué, Lectora? ¿Valiosa reflexión? Coincidamos como mucho en reflexión. Reflexión pedante, sin ejemplos, sin premisas, sin fundamentos. Reflexión anoréxica. Es el periodismo de siempre, corriendo detrás de su propia cola (sigue).

Enviado por fraN

06:55
24.DIC.07
No.

Enviado por Damián Ríos

23:54
23.DIC.07
Articulo: 6931 caracteres Comentario: 246 maximo ?? “La finalidad de este servicio es sumar valor a las notas ” como se puede sumar valor en 246 caracteres??

Enviado por Emiliano Fernandez

23:51
23.DIC.07
Pero una cosa es cierta, la libre expresion y esa nueva forma de comunicacion que nacio en esencia con la llegada de los blogs, seguira estando presente por mucho tiempo. Cuanto, no se, pero te aseguro muchisimo mayor al que tu imaginas.

Enviado por Emiliano Fernandez

23:50
23.DIC.07
y hasta puede que muchos desaparezcan (de hecho hay unos cuantos, al igual que periodistas, que su desaparicion redundaria en un bien comun para los lectores).(sigue abajo) (sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez

23:49
23.DIC.07
Un consejo, averigua y trata de ver las cosas mas objetivamente. Puede que los blogs cambien o se modifiquen con el tiempo (sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez

23:48
23.DIC.07
pero deberias ser lo suficientemente autocritico para darte cuenta de que esas falencias tambien existen (y han existido desde siempre) en la vereda de los escritores o periodistas en la cual has estado parado todos estos años.(sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez

23:48
23.DIC.07
Si es cierto que existen algunas verdades como irresponsabilidad, falta de etica, mala informacion u otra de las tantas que nombras en tu articulo, (sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez

23:45
23.DIC.07
o quizas solo te sientas un tanto amenazado y asustado por ir perdiendo lentamente (o rapidamente?)el monopolio de escritura que hasta hace unos años tenian solo los escritores “oficiales” o como quieras llamarlos. (sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez23:42

23.DIC.07
Al escritor: Quizas te hayas levantado con animo de señora vidente o quizas estes tratando de buscarle una explicacion logica dentro de tu ignorancia sobre algo que realmente no conoces (sigue abajo)

Enviado por Emiliano Fernandez

21:01
22.DIC.07
Una valiosa reflexión, sin lugar a dudas; en la que se despliega con toda su riqueza la prosa de un verdadero intelectual, mal que les pese a los que no están a la altura.

Enviado por Lectora

20:22
22.DIC.07
Puede leer la traducción de esta nota aqui: http://labarbarie.com.ar/2007/traduciendo-a-horacio/#more-738

Enviado por A

18:43
22.DIC.07
La gente de los blogs ya tiene lo que decir sobre vuestra nota: http://labarbarie.com.ar/2007/traduciendo-a-horacio/

Enviado por Kristina

15:54
22.DIC.07
http://www.hipertextos.com.ar Aquí mi opinión..! Gracias.

Enviado por Christian Silva

10:07
22.DIC.07
Que pocos blogs leyó Gonzalez. Navegó por los peores, y se hizo su trabajito.

Enviado por preguntona

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