¿Hablas español? ¡En Egipto!
Diciembre 5, 2007 por Claudio Martignoni
¿Hablas español? ¡En Egipto!
- 5/12/2007, 06:20 PM

Cuando mis colegas José Baig y Carlos Ceresole se lanzaron por las carreteras del sur de Estados Unidos con el propósito de unir Miami con Los Ángeles
hablando sólo español, algunos lectores alegaron que ese no era un gran desafío, que desafío hubiera sido viajar por el centro o el norte del país.
Inspirado por esos amantes de las emociones fuertes, yo propuse a la BBC hacer un “¿Hablás Español?” en el Medio Oriente, partiendo desde Egipto hasta Jordania, pasando por Siria e Irak y terminando en Irán. Mis jefes, inexplicablemente, dijeron que no.
Yo atribuí la negativa a la falta de presupuesto y salí entonces a buscar gente que hablara español en El Cairo. Aunque no lo crean, encontré más de los que ustedes piensan, pero lo interesante no es tanto el número como las motivaciones detrás del aprendizaje de esta lengua.
El idioma extranjero más hablado en Egipto es el inglés y la otra lengua foránea más común en el norte de África y el Levante es el francés. Décadas de colonialismo, protectorado, imperialismo y otras hiervas han dejado su huella… y su diccionario.
Pero el español o castellano (debate ya planteado por el amigo Baig) que por acá no pasó ni con la espada ni con la Bibila gana cada día más adeptos y se enseña en las Universidades del Cairo, Al-Azhar, 6 de Octubre, Ain Shams y Minia, además de aparecer como segunda lengua extranjera en varios colegios públicos.
“Yo lo estudié por aquel poema de Antonio Machado que dice ‘Caminante no hay camino’”, me contó una tarde de verano un guía de turismo llamado Osama y yo me dije para mis adentros “si arrancamos con este romanticismo ya tenemos como para un blog”.
Pero no todos leyeron a Machado, escucharon a Joan Manuel Serrat, o tienen idea que en la vida “todo pasa y todo queda pero lo nuestro es pasar”.
Cientos de personas que estudian turismo en un país cuyo principal ingreso económico son los millones de extranjeros que pisan su tierra con una cámara de fotos digital al cuello y un sombrero rídiculo en la cabeza piensan en una rentable salida laboral al momento de pronunciar “hola ¿extranjero?”.
“La lengua española es una lengua famosa en todo el mundo, es una lengua fácil, sus gramáticas son fáciles, hay muchos países que hablan la lengua española, por eso he decidido trabajar del español, como guía de turismo”, me dice Ahmad, quien estudia español en el Instituto Cervantes del Cairo.
A Ahmad le sugirieron sus profesores de la Universidad que eligiera el castellano como objeto de estudio porque, según ellos, “en cinco años va a ser una lengua famosa en Egipto” y él lo comprobó caminando por los pasillos del Museo Egipcio o las callejuelas del barrio islámico de Khan al-Khalili, atracciones turísticas por excelencia.
Y déjenme decirles que Ahmad tiene razón. En cuatro meses que llevo en esta ciudad he visto y escuchado más turistas españoles que ingleses, franceses o alemanes. La piscina del hotel que se encuentra cerca de mi casa parece la zona de recreación del Club Social y Deportivo La Castellana y Olé.
Lo que Ahmad no me dice y sí me lo dice Hasan, a quien presentaré algunos párrafos más adelante, es que aquellos egipcios que aprenden español además de inglés tiene una ventaja extra al momento de lidiar con el turismo ibérico, más allá de la ventaja obvia de hablar dos lenguas extranjeras en lugar de una.
“Aquí cualquiera habla inglés. En inglés puedes tomar un taxi, llamar a alguien, ir a comer, preguntar por algún sitio. Hay gente aquí que no sabe escribir ni leer en árabe pero saben cinco o seis palabras en inglés, pero con el español lo que pasa es que -en general- la gente que viene de España no sabe hablar otro idioma”.
“Entonces el español que llega aquí, aunque el egipcio sepa hablar inglés, el español no sabe hablar inglés, entonces necesita alguien que le hable en español”.
Mahmoud habla español e inglés pero no quiere ser guía de turismo. Él estudia idiomas en la Universidad Islámica de Al-Azhar y su sueño es ser traductor, no, en realidad su deseo es ser intérprete.
“No me gusta la traducción escrita, me gusta la interpretación oral”, aclara y al mismo tiempo confiesa su pasión por la política y por ser algún día el intérprete de presidentes. “El campo político me ayuda a saber mejor el español y conocer perfectamente las circunstancias de los países que lo hablan”.
“Porque al traducir o interpretar hay muchos datos que uno no puede saber sin conocer las circunstancias políticas y sociales de un país. Sin saber por ejemplo que en Cuba está Fidel Castro, en Venezuela Hugo Chávez y por supuesto en España (José Luis) Zapatero”.
Kamila estudia castellano en la universidad y en el Cervantes. Ella no quiere interpretar, traducir ni guiar, ella quiere perfeccionar el idioma que habla su madre, una boliviana que en Inglaterra conoció un egipcio, una cosa trajo la otra y el amor puso el resto.
“En casa no se escuchaba ni el español ni el árabe, se escuchaba todo el rato el inglés porque mi padre no entiende el castellano”, recuerda Kamila, quien ha viajado por Bolivia, Argentina, Chile, Perú y España y espera algún día realizar un curso de post-grado en su profesión -Administración de Empresas, en algún país hispano-hablante.
Otro que ha viajado por el español es Hasan, a quien ya ha llegado la hora de presentar. Este productor de documentales llegó al idioma castellano por casualidad, cuando trabajaba como guardia en el Instituto Cervantes de Alejandría y recibió una beca para estudiar el idioma.
“En mi vida hay un antes y un después de aprender español porque aparte del idioma fue mi primer contacto con el otro mundo, ese que se llamaba Occidente, y mi primer contacto personal, físico, con su gente. De ahí empecé a trabajar con el español, viví con españoles, salí con españolas y he viajado por el español”.
El currículum vitae de Hasan basta por sí solo como para redactar el aviso publicitario de una academia que enseñe castellano en Egipto. Este alejandrino comenzó trabajando para una empresa española de recolección de residuos que buscó traductores al ganar un concurso en la segunda ciudad de este país.
Después paso a otra compañía en el mismo rubro, de ahí a una petrolera, después vino al Cairo donde encontró un puesto en la Embajada de España, otro en la Agencia Española de Cooperación Internacional y luego pasó a una productora de documentales que lo llevó por Chile y Argentina en Sudamérica y por España en Europa.
Con tanto relato de viajes y aventuras a mí me están entrando ganas de volver a proponer mi travesía de ¿Hablás español? por el mundo árabe. Ya lo dijo el poeta, “se hace camino al andar” y quién me asegura que en Damasco o en Bagdad no haya algún otro lector de Machado.





me encantan esos lugares que mencionais, y hablo español.
Látima, estoy en España
Este es la transcripcion de un trabajo que estan haciendo corresponsales de la bcc. no es un trabajo mio si queres seguir el debate anda ha esta pagina
http://www.bbc.co.uk/blogs/spanish/2007/07/queremos_hablar_contigo.html
gracias por pasar por aca
muy bueno tu blog y ya esta en la lista para incorporar en mi blogroll
un abrazo Claudio
Soy una española d 26 años, m gustaria ir a trabajar a Egipto, por lo menos una temporada para ver si m gusta.
Alguien sabe como puedo y donde tengo q ir para informarme??? Merci!!!
Hola lidia, soy sara y vivo en madrid, estoy buscando algo tambien para trabajar en egipto, concretamente en el cairo, y ya tengo algunos contactos por alli, si te interesa podemos hablar y si nos viene bien irnos juntas alli y coger un piso compartido o algo parecido, que me dices??
mi email o messenger es saragm3@hotmail.com
un saludo!